ARRANCAN CAMPAÑAS DE CANDIDATOS A DIPUTADOS


Por Raúl González Rivera
*

 

Por Raul González Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Sin la algarabía de otros tiempos, arrancan ya las campañas de candidatos a diputados locales y federales.
A la gente sus nombres no le dicen nada, salvo que se trata de muchos personajes oscuros que buscan engarzarse a las curules con el fin de salvar algunas cuentas pendientes y otras más de cara a sus futuros representados.
Anilú Ingram Vallines podría advertirse que salva un tanto la trinchera de los socios priistas. Ya fue diputada local, quiso ser alcaldesa, perdió la batalla en las urnas electorales y representó a la Sedesol federal sobre tierras veracruzanas, en donde al parecer realizó una meritoria labor, no robó ni la colude nadie con Rosario Robles. Ahora aspira a ser legisladora a la cámara baja del Congreso de la Unión, para lo cual advierte que también hay un PRI que agrupa a militantes buenos y honestos.
Obviamente, hay de todo en los partidos políticos: buenos y malos, honestos y ladrones y alguno que otro vivillo que la hace de chapulín o artista circense, pues ha repasado las filas de los membretes partidarios existentes, u otros, como Gustavo Moreno, el ex jerarca de los maestros federales, que aceptó originalmente ir con Morena por la curul federal de Misantla, pero como se advierte que le negaron tres millones de pesos que solicitaba a los altos mandos de ese partido para realizar su gira preelectoral, de plano se rajó, anunciando su renuncia a dicha candidatura. Total, que los misantecos no se perdieron de gran cosa.
Ocurre con aspirantes al Senado como Ricardo Ahued, a quien la ciudadanía ha mostrado respaldo, reconocimiento y apoyo. Se trata de un empresario que entiende plenamente la cosa pública, el trabajo de la representación social, como lo puso de manifiesto siendo el tercer alcalde más carismático y modesto que haya tenido anteriormente Xalapa.
O un Juan Nicolás Callejas Roldán, de quien los maestros, sobre todo, saben que es una herencia del nepotismo de ya saben quién, que dice ser altamente solidario con los docentes, pero que muchos recuerdan que desapareció cuando a punta de culatazos los confinaron en los gimnasios deportivos de la ciudad, para que sin más peros ni pretextos se sometieran al examen que permitiera su evaluación y la SEP optara por su cese o afirmación en sus plazas de desempeño laboral.
De igual forma, va una lista enorme de aspirantes que dicen ser dignos sucesores de quienes vayan a relevar en la cámara baja del Congreso de la Unión y los cuales tratan a toda costa de pasar inadvertidos, debido a la escuela nefasta que dejarán los curulecos pillines y a los cuales nadie pudo quitar el fuero en su momento, pero que a partir de julio entrante, podrían quedar a disposición de fiscales y agentes ministeriales, con el objetivo de que aclaren el affaire en que cada uno de ellos participó durante el sexenio trágico.
Y es que, a saber, son ya numerosos los detenidos en prisión preventiva, pero del millonario saqueo difícilmente alguno ha regresado en pesos y centavos, se repite, en cambio el costo de manutención de los imputados continúa bajo encargo de los contribuyentes veracruzanos.
Empero, Veracruz está en plena campaña de candidatos a diputados, senadores y gobernador, sin los aspavientos de la alegría y colorido que tradicionalmente tenían lugar sobre estas tierras cuando algo semejante sucedía.

* CANDIDATOS PRESIDENCIALES, SIN
DECIR ALGO SOBRE SALUD PÚBLICA

Observan especialistas en materia de salud pública, que siguen a la espera de que los candidatos a la presidencia de la república aborden el tema de la salud pública, sobre todo en un país de 20 millones de habitantes sin acceso a los servicios institucionales en la materia, como tampoco sin posibilidades de pagarse la atención en clínicas y consultorios privados.
Conforme al sector salud, este país cubre la cuota vacunando, por ejemplo, al 97 por ciento de los mexicanos, sin embargo la Unicef asegura que solamente el 34 por ciento de los niños y niñas reciben la vacunación que se aplica anualmente.
De forma paralela, el Seguro Popular enfrenta nacionalmente serios obstáculos y, por ende, la oferta del sector salud ha sido rebasada, está acotada.
Consecuentemente, puede afirmarse que el régimen futuro de este sector prácticamente está muerto.
El país invierte apenas el 5.8 por ciento del producto interno bruto en salud, pues en el sexenio que se va fue recortado el rubro para poder destinarle mayores sumas de dinero al área de comunicaciones y recursos energéticos.
En Europa Occidental el gasto en el sector salud es 70 por ciento y en Estados Unidos alcanza poco más del 70 por ciento de su presupuesto. Es decir, el rubro de la salud de sus gobernados alcanza un espectacular lugar.
México ocupa el lugar número 60 en el mundo por cuanto al renglón de la salud pública. El gobierno cubano se precia de ser uno de los que mejor atiende a sus habitantes, en el ámbito de la región latinoamericana.
Los expertos afirman que la noción de salud, su inversión va más allá de curar al paciente, sino que la gente viva feliz. Algo que está escaseando en este país, donde el número de camas es insuficiente en hospitales y clínicas públicos y privados, también la escasez de médicos especialistas y enfermeras alcanza índices preocupantes. Los médicos especialistas de este país son de los peor pagados en el ámbito mundial.
Cabe significar que a los médicos el único candidato que les ha anunciado que elevará sus salarios es Andrés Manuel López Obrador, del partido Morena.
A ciencia cierta, lo que está en juego en México es la probabilidad de disminuir o salvar a los pacientes de un contexto de enfermedades, en el cual se han aparecido hasta mil padecimientos que hoy se conocen sobre el territorio de este país. El rubro, se cuenta, tiene que venir con el cambio de gobierno, que ya viene, o de lo contrario, podría considerarse que bien podría tratarse de un renglón largamente anunciado pero que está muerto.

* CÓMO ACABAR CON EL
COMERCIO INFORMAL

Seguramente uno de los sueños imposibles en un país como el mexicano es la cauda de miles de vendedores informales sin expectativa alguna de que salgan algún día de la crisis que se complica en nuestras ciudades, porque siendo este un fenómeno social y económico, afecta la salud pública del resto de la población, genera delincuencia, violencia y por añadidura una grave inseguridad.
Es un complejo problema que se da en toda la república.
Seguramente el discurso que se difunde para acabar con este asunto, no se asimila por los miles de expendedores de verduras, comida barata, baratijas de dudosas calidades y que enturbia el confort de nuestras ciudades.
Xalapa es una de las capitales más afectadas por el enjambre que resulta del comercio ambulante. Son decenas de vendedores los que pululan sobre las calles, avenidas y espacios céntricos, inclusive.
El corazón de la ciudad, otrora Atenas veracruzana, ha sido punto de los comerciantes que agobian al resto de las familias.
En diferentes momentos la autoridad competente ha buscado las alternativas que resuelvan este fenómeno, que además obstaculiza el devenir de las ciudades, alguna vez centros de cultura, con una imagen de ser confortables para el habitar de las personas y por consecuencia los mercados habituales están repletos de alacenas y vendedores, lo que complica el medio ambiente, la higiene, la salud pública, y no hay en apariencia una salida airosa para nuestras ciudades.
Los mercados de Xalapa mantienen como rehén a la capital y asiento de los tres poderes y del mayor número de centros de difusión cultural y educativa. La capital no ha sido definida jamás como una ciudad colonial, antigua o moderna. Sus edificios y viviendas están marcados porque fueron levantadas sobre un espacio del territorio veracruzano, sin haber sido regularizado por los especialistas en la materia.
Y sus arterias públicas, sin seguir un orden en su dirección y construcción, dejaron para la ciudad una compleja red de vías y rutas que se congestionan con más de sesenta mil vehículos de motor corriéndolas todos los días, bajo un sistema de cruceros regidos por el “Uno por Uno”, que se cumple a medias; una semaforización altamente deficiente y un número de agentes viales y patrulleros mínimo. La constante de accidentes viales, complica aun más la tranquilidad y habitar cotidiano de los más de 500 mil habitantes con que cuenta la ciudad.
Los mercados de la ciudad dejaron de ser los recintos en los que se come bien y barato, porque igual, las condiciones de sus edificaciones llaman a una permanente atención a las instancias oficiales, debido a la aglomeración de comerciantes, clientelas y otros, que como los roedores hacen de las suyas con las montañas de víveres recolectados por el agro, la mugre que abunda y los camiones recolectores de basuras que los recorren cada que se descuida el responsable de distribuirlas en la localidad, para llevar a cabo sus necesarísimas misiones de recolectar basuras.
Y en torno a éstos, se enlista una cantidad tremendista de vendedores informales, que completan el cuadro de una ciudad poco ordenada como lo evidencia, nomás a manera de ejemplo, el mercado Galeana, sobre la esquina que forman las calles de Madero y Poeta Jesús Díaz, donde un grupo de ambulantes influyentes asumió como suya el área del parque que fuera para los juegos de las niñas y niños pobres, pero que en mala hora una autoridad cambió su destino, haciendo su entrega a los vendedores informales, que antes explotaban como suyas las calles aledañas. Así las cosas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.