LA RUTA DE CORTÉS ENTRE CEMPOALA Y XALAPA EN AGOSTO DE 1519, FUE POR LA REGIÓN DE LA RINCONADA Y PLAN DEL RÍO


 por  Mario Jesús Gaspar Cobarruvias *

por Mario Jesús Gaspar Cobarrubias, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

El 16 de agosto de 1519 partió de la ciudad mesoamericana de Cempoala, la expedición al mando de Hernán Cortés, capitán general y justicia mayor de la Villa Rica de la Vera Cruz. Estaba compuesta por unos 400 combatientes europeos, 15 caballos, 6 piezas de artillería y complementada por 40 indígenas principales y 1300 tamemes o cargadores, tanto indios de la región del Totonacapan como los traídos desde la isla de Cuba. Se inició así una travesía que culminó el 8 de noviembre del mismo año, con su entrada en la gran ciudad de Tenochtitlan, capital de los mexicas.

Los principales cronistas acerca de este periodo, Bernal Díaz del Castillo y Francisco López de Gómara, señalan que la etapa del viaje entre Cempoala y el pueblo Xallapan (hoy ciudad de Xalapa y separados por 76.4 kilómetros) se hizo entre uno (Bernal) y tres días (Gómara); aceptándose esta última cifra como la más veraz tomando en cuenta la accidentada geografía del Estado de Veracruz, las dificultades para avanzar en un ejército que desconocía el camino y las posibles rutas que pudieron haber tomado en 1519.

Gracias a los trabajos de numerosos antropólogos e historiadores en el Estado de Veracruz, hoy en día se conoce que para comunicar la costa con el llano de Perote, inicio del ascenso a la Mesa Central, antes de la llegada de los españoles, los diversos pueblos indígenas desarrollaron al menos cuatro rutas de comercio y guerra. La primera usada por la invasión teotichichimeca (tlaxcaltecas) a tierras veracruzanas, por Quimixtlan, Xicochimalco, Xallapan y Tlacolulan. La segunda usada por el ejército mexica para la conquista de Cotaxtla a finales del siglo XV, por Chichiquilan, Quimixtlan, Teoizhuacan, Macuilxochitlan, Tlactitlan y Oceolapan.

Otras dos rutas importantes en el centro del Estado de Veracruz, comunicaban a los pueblos del señorío de Cempoala con los del área de Xallapan y la sierra de Chiconquiaco. Una era siguiendo la cuenca del río de Actopan con destino a Tlacolulan y Las Vigas, con suaves ascensos y descensos en su orografía. La otra, más apropiada para las temporadas en que las lluvias desbordaban los grandes ríos e inundaban las orillas, donde usualmente se asentaban numerosos pueblos, era bajar al pueblo de Itzcalpan, que desde el siglo XVI fue conocido como La Rinconada y su área actual es compartida por las localidades de Casa Blanca (municipio de Puente Nacional) y Rinconada (municipio de Emiliano Zapata). Y desde ahí marchar hacia el pueblo de Pangololotlan (Plan del Río). Donde tras cruzar una larga meseta, se llegaba al área de Cerro Gordo, Corral Falso, Dos Ríos, El Lencero y finalmente a Xalapa. Después se cruzaba el río Sedeño, continuando hacia Acajete y Las Vigas.

Los cronistas ya mencionados -y otros más- solo indicaron los tiempos de marcha entre Cempoala y Xallapan, pero no el itinerario o el rumbo seguido. Debido a esta ausencia de datos, desde 1910 en que se comenzaron a realizar expediciones para recorrer la Ruta de Cortés con fines documentales y periodísticos, para afrontar este gran tramo, los viajeros han elegido casi siempre las rutas por Actopan (por considerarla más favorable por el clima y la distancia) y La Rinconada (utilizada desde el siglo XVI para establecer el camino real de México a Veracruz), añadiendo variaciones de rumbo en su forma de seguir los márgenes de los ríos Actopan y La Antigua. Durante el periodo del Porfiriato (1876-1911) y hasta 1969, fueron apareciendo numerosos textos referentes al periodo de la conquista de Mesoamérica por la expedición de Cortés, y que traducidos y publicados en México, aportaron nuevos datos y perspectivas a episodios narrados por los cronistas más conocidos.

En 1909, el historiador mexicano Francisco del Paso y Troncoso redescubrió en la Biblioteca Nacional de Madrid, un manuscrito original clasificado como 2011 y titulado CRÓNICA DE LA NUEVA ESPAÑA, que había sido escrito sin llegar a terminarse, entre 1555 y 1565. Su autor era el doctor en teología Francisco Cervantes de Salazar, nacido entre 1513 y 1518 en la ciudad de Toledo y fallecido el 14 de noviembre de 1575 en la Ciudad de México. Ocupó importantes cargos, siendo uno de ellos el estar al servicio del Cardenal García de Loaysa, presidente del Consejo de Indias, en calidad de secretario de cartas latinas. Conoció a Hernán Cortés, ahora marqués del Valle de Oaxaca, en las tertulias literarias que organizó en su casa en sus últimos años de vida, de 1544 a 1547.

Arribó al virreinato de la Nueva España hacia 1550. En 1553 se fundó la Universidad de México, donde se desempeñó como catedrático de retórica. A lo largo de su vida, estudió y se graduó como bachiller en Cánones, bachiller en leyes, licenciado y doctor en Teología, ocupando los cargos de primer cronista de la Ciudad de México y deán de la Catedral de México; desarrollando una amplia actividad académica e intelectual, convirtiéndose en una de las máximas figuras del humanismo de este periodo.

Como parte de su trabajo como cronista de la Ciudad de México y por encargo de su cabildo, escribió la CRÓNICA DE LA NUEVA ESPAÑA. En 1552 se publicó en Zaragoza, España, la segunda parte de la obra de López de Gómara, HISTORIA GENERAL DE LAS INDIAS, con el título de CONQUISTA DE MÉXICO, donde narró el desarrollo de la campaña de Cortés entre 1519 y 1521, atribuyendo un gran protagonismo y denotando un ensalzamiento a la figura del capitán general, de quien había sido capellán en su casa.

El 17 de noviembre de 1553, el príncipe Felipe (después rey Felipe II) ordenó la prohibición de la obra de Gómara, que en América causó la indignación de numerosos conquistadores, de los soldados como Bernal Díaz del Castillo, autor de la VERDADERA HISTORIA DE LA CONQUISTA DE LA NUEVA ESPAÑA. Todo esto ocurrió en el periodo en que la corona española estaba en litigio con los viejos conquistadores y sus hijos por la posesión de las encomiendas y la aplicación de las leyes que protegían a los indios. Además del pleito de los descendientes del marqués del Valle de Oaxaca con los reyes, por las ganancias y propiedades heredadas en Nueva España.

Cervantes de Salazar al redactar su crónica, refutando a Gómara a veces y copiándole partes en otras, siguió su esquema en general y sus motivaciones, como hombre de letras que no participó en la conquista militar, eran al parecer ganar dinero, fama, honra y alcanzar el puesto de cronista oficial de Indias, que otros grandes humanista habían desempeñado anteriormente. Nombrado cronista de la Ciudad de México el 24 de enero de 1558, tuvo el apoyo del cabildo, que sumado a su prestigio académico para poder desarrollar su obra. Su mérito radica en que si bien siguió el mismo esquema de Gómara, su fuente de información fueron muchos de los 130 viejos conquistadores, compañeros de Cortés y sus hijos, que aún vivían en la Ciudad de México y algunos escribían ya sus propios textos contradiciendo el heroísmo y engrandecimiento de la figura de Cortés en detrimento de los hombres y mujeres que le ayudaron en las batallas y expediciones.

De esta forma, Cervantes de Salazar dio voz a obras que nunca llegaron a publicarse, y aportó datos que esclarecen episodios escritos por López de Gómara y Díaz del Castillo. Así, él señala que en base al testimonio de otros soldados que vivieron la experiencia del viaje entre Cempoala y Xallapan, la expedición de Cortés escogió la ruta por Itzcalpan o La Rinconada guiada por dos capitanes de Moctezuma (ver imagen), en tanto que los otros dos autores mencionados, indican que fueron guiados solo por los cempoaltecas y sin ayuda mexica.

Esta ruta que siglos antes fue parte del tráfico comercial de la obsidiana desde la lejana ciudad de Teotihuacan, se halla en el corazon de la Zona Semiárida Central del Estado de Veracruz y se caracteriza por un bajo índice de lluvias de junio a agosto y no tiene ríos caudalosos que atravesar, pues el único, el de La Antigua, lo habían cruzado en junio en su marcha hacia el puerto de Bernal (Villa Rica). Los demás afluentes del río Actopan eran fácilmente vadeables. El único obstáculo importante, era la enorme meseta de 3 kilómetros de longitud que separaba los pueblos que más tarde se llamarian Plan del Río y Cerro Gordo, pues el paso rodeándole por la cañada sería solventado hasta 1803 con la construcción de un enorme muro de contención de 205 metros de longitud, financiado por el Consulado de Veracruz para su nuevo camino real de Veracruz a Perote. Pero aún con los estrechos caminos indígenas, no fue problema para la gente de Cortés.

La ruta de Actopan pasa de un clima cálido a un frío por la altitud, en cambio la de Rinconada, lo hace gradualmente del cálido al templado y el frío de montaña. Si bien está documentado por numerosos viajeros del siglo XVI hasta la fecha, las incomodidades causadas por los mosquitos, las altas temperaturas y la sequedad del terreno, de ser cierto lo que le comentaron a Cervantes de Salazar sus entrevistados acerca de las intenciones de los guías de Moctezuma sobre hacerlos renunciar ante estos obstáculos naturales, tampoco fue barrera para los europeos. Pues muchos de ellos eran veteranos de las campañas por la conquista de Cuba o habían estado en la región selvática del Darién con el gobernador Pedro Arias de Dávila desde 1514, antes de enlistarse con Diego de Velázquez. También habían sobrevivido al periodo de abril a junio en los arenales de Chalchicueyecan frente a San Juan de Ulúa y a la travesía hacia Villa Rica. Con mayor o menos éxito, ya estaban aclimatados.

Otro detalle importante que señaló Cervantes de Salazar, es que el ejército venía dividido en dos secciones, una dirigida por Cortés por el rumbo de La Rinconada y otra al mando de Pedro de Alvarado, quien fue designado como capitán de entradas al momento de fundarse el cabildo de la Villa Rica de la Vera Cruz entre el 20 y 25 de mayo de 1519. Como señaló Bernal Díaz en su obra, varias veces Alvarado encabezó las incursiones para conseguir abastecimientos para la expedición, en los pueblos indígenas cercanos. La constante preocupación por alimentar a sus hombres, hizo que la tropa se dividiera para no sobrecargar a los pueblos que se iban encontrando en la ruta, con una pesada exigencia de alimentos; lo que hubiese podido provocar un temprano descontento que a la larga constituiría una amenaza para su retaguardia mientras se adentraban cada vez más en los dominios de la Triple Alianza.

En el tomo II de su obra HISTORIA DE VERACRUZ publicada en 1945, el historiador y cronista de Veracruz, Manuel B. Trens, menciona este episodio cuando trata de trazar la Ruta de Cortés, según sus palabras, “..siguiendo como base la segunda Carta de Relación de Cortés, la crónica de Bernal Díaz y el mapa itinerario de esta ruta, formado por el insigne Orozco y Berra”.

B. Trens indica que tras dejar Cempoala, el ejército de Cortés llegó al pueblo de Itzcalpan y ahí se separaron ambos capitanes. Cortés continuó hacia Xallapan dirigiéndose hacia el noroeste, al siguiente pueblo de importancia, Pangololotlan (Plan del Río), siguiendo una dirección similar a la que años después seguiría el camino real de México a Veracruz, renombrado más tarde, como Camino o Carretera Nacional.

Alvarado por su parte remontó al norte, posiblemente por Los Ídolos, para alcanzar los pueblos de Actopan y Chicuocentepec (Chicuasen), por el rumbo del río del Descabezadero y Naolinco; según la interpretación que hace de las pinturas Lienzo de Tlaxcala. De ser así, es posible que hubiese pasado también por Almolonga y Chiltoyac antes de bajar a Xallapan, donde se reunió con Cortés.

En su obra XALAPA EN EL SIGLO XVI, publicada por primera vez en 1984, el historiador Gilberto Bermúdez Gorrochotegui estableció el itinerario de Cortés entre Cempoala y Xallapan en este orden sobre la premisa de una marcha de 5 leguas o 24.14 kilómetros diarios: 1) El 16 de agosto habrían finalizado el día durmiendo en Itzcalpan. 2) El 17 harían lo mismo en algún punto entre Cerro Gordo y Mata de Caña y 3) El 18 habrían entrado al anochecer en Xallapan, animados por el cambio del clima cálido al templado, donde fueron bien atendidos y se les habría reunido la tropa al mando de Alvarado.

Al siguiente día, habrían continuado hacia lo que después sería la ciudad de Coatepec fundada en 1560 y entrarían a la provincia de Sienchimalen, nombre que se ha adoptado para definir al sitio de Xico Viejo, es decir, la parte más antigua y de origen prehispánico, de la actual ciudad de Xicochimalco. Prosiguiendo su travesía hacia la ciudad de Tenochtitlan.

Una confirmación de que el recuerdo del paso de Cortés por la ruta de La Rinconada no se perdió en tiempos tan lejanos como la segunda mitad del siglo XIX, la constituye la señalización del camino real viejo de Plan del Río a Cerro Gordo, que el autor de este texto encontró al estudiar el documento militar PLAN OF THE MEXICAN AND UNITED STATES POSITIONS IN THE BATTLE HELD OF CERRO GORDO THE 18TH. APRIL OF 1847 durante el proceso de investigación para reencontrar tal sendero a finales de 2018. Este plano publicado en 1847, fue elaborado a partir de un croquis tomado por el doctor Vander Linden, inspector del Cuerpo Médico y con datos del profesor de Geografía del Colegio Militar, F. Soto, dedicándolo a la memoria del general Ciriaco Vázquez, caído en el Cerro del Telégrafo durante las acciones que determinaron la derrota del ejército mexicano en esta famosa y sangrienta batalla.

En el área al noroeste de la gran meseta paralela al río Grande del Plan, trazaron un camino con varias curvas que bajan de la elevación hasta pocos cientos metros del Camino Nacional (el construido por el Consulado de Veracruz entre 1803 y 1804) y de las posiciones ocupadas por el batallón mexicano de Supremos Poderes, está marcado con la leyenda CAMINO BIEJO DE CORTES. Este es un indicio de que al menos, hasta mediados del siglo XIX, la gente de la región o los militares, creían que el paso de la expedición de Cortés había sido por esta región y no por la ruta del río Actopan.

Otros aspectos que dan firmeza a esta aseveración, es que la ruta por Rinconada se pobló rápidamente desde 1522, con mesones que después dieron origen a pueblos con población europea y mestiza que hoy aún existen. Y que nacieron como consecuencia de asegurar el tráfico comercial por una ruta segura y apropiada para las temporadas de fuertes lluvias, entre las ciudades de México y Puebla con las de Veracruz La Antigua, la Nueva Veracruz y el puerto-fortaleza de aguas profundas de San Juan de Ulúa.

En base a estas consideraciones, a partir del 13 de agosto de 2019, los miembros del equipo de Exploración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR) emprenderán la expedición documental “500 años de la Segunda Ruta de Cortés: de Villa Rica a Xicochimalco”, dirigidos nuevamente por el autor de este texto, el comunicólogo y explorador con 10 años de experiencia de campo en antiguas rutas novohispanas, Mario Jesús Gaspar Cobarruvias.

En pasados días, del 9 al 15 de junio de 2019, el equipo EXESCR, a pesar de las altas temperaturas y la inseguridad pública, logró coronar con éxito total su periplo de 80 kilómetros entre la actual ciudad de Veracruz y el pueblo de Villa Rica, en el municipio de Actopan, conmemorando los 500 años de esta Ruta de Cortés en el mismo mes y trabajando en condiciones climáticas parecidas a las de hace cinco siglos. En esa semana, apoyados por el Club de Leones Costa de Oro y el señor Carlos Ochoa Garcia, partieron desde el palacio municipal de Veracruz acompañados de sus patrocinadores de la empresa Dracontainers, atravesaron los arenales entre Veracruz y el río La Antigua a pesar del gran obstáculo físico y restrictivo del nuevo puerto artificial que se está construyendo en Punta Gorda. Cruzaron el río y en los días siguientes visitaron los pueblos de La Antigua, Playa Oriente y San Pancho, avanzando por el camino real viejo hasta la ciudad de José Cardel, contando con apoyo del presidente y distintos habitantes del municipio de La Antigua.

De ahí prosiguieron hasta Cempoala cruzando el Paso del Bobo en el río Actopan y los pueblos actopeños de Palmas de Abajo y Tinajitas, desde donde caminaron el último día hacia la zona arqueológica de Quiahuiztlan y bajaron hasta los vestigios de la fortaleza de Cortés a 200 metros de las playas de Villa Rica. Lugar donde a las 2:00 PM del día 16, realizaron el acto de clausura de la expedición, acompañados de miembros de la Cámara de Comercio de Cardel, de la empresa Ecolai y de distintas organizaciones culturales del municipio de Actopan.

En esta segunda expedición caminarán 128 kilómetros en aproximadamente dos semanas, partiendo el 13 de agosto del fuerte de Cortés en Villa Rica, para bajar a los pueblos de Farallón don Carlos, La Mancha, Paso del Cedro y San Isidro, ubicados en una extensa zona de desaparecidos pueblos indígenas, cuyos vestigios han sido localizados y estudiados por ilustres arqueólogos de la Universidad Veracruzana. El 16, día de los 500 años de la partida de Cortés, caminarán de Cempoala hacia ciudad José Cardel enfilando nuevamente por el camino real viejo hacia los pueblos de Paso de Varas, Chichicaxtle, Puente Nacional, Tamarindo, Casa Blanca (donde estuvo Itzcalpan) y Rinconada.

Así, en los siguientes días, visitarán El Órgano, La Bocana, Palo Gacho, La Cumbre y Plan del Río. Aquí seguirán el camino real viejo o de Cortés que el director del equipo EXESCR redescubrió en sus expediciones de octubre de 2018 a enero de 2019, ascendiendo y bajando de la meseta para llegar a Cerro Gordo, Mata de Caña, Los Reyes, Corral Falso, Miradores del Mar, Dos Ríos, El Lencero, Las Trancas y Xalapa. En esta ciudad subirán por el camino real a México hasta el gran mural de la Ruta de Cortés cerca del puente de Xallitic. Después bajarán hacia El Dique para proseguir por el camino real hacia Coatepec, San Marcos de León y finalizar en el monumento de la Ruta de Cortés en Xicochimalco, denominada “La puerta de las montañas de América” por Hernán Cortés en 1520.

Contando con la experiencia de las expediciones a pie del camino real de Veracruz a Perote (150 kilómetros del 9 al 23 de diciembre de 2017) y del camino real viejo de La Antigua a La Ventilla o Puente Nacional (del 12 al 18 de mayo de 2018), además de numerosas expediciones menores entre 2010 y 2019, se espera poder documentar la Ruta de Cortés entre la costa y el inicio de las montañas; esperando en el futuro poder hacerla entera hasta la Ciudad de México, cuando los medios para afrontar la travesía sean suficientes. Cómo siempre, el equipo EXESCR invita a sus amigos y habitantes de los diversos municipios a recorrer la Ruta proyectada con ellos, en su totalidad o por tramos según sea su disponibilidad.

Los resultados se darán a conocer al público en conferencias, exposiciones y el libro que narrará la crónica de ambas expediciones; cuyo objetivo no es glorificar ni satanizar a europeos, indígenas o africanos, sino de conmemorar los cinco siglos de la Ruta de Cortés, dar a conocer y explicar su legado universal, que sigue vivo en lo humano, biológico, cultural y material en el pueblo de México. Unir a las personas a través de su historia y no separarlas.

* El autor es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Veracruzana dedicado a la investigación histórica. Se ha desempeñado como profesor de historia universal y de México, conferencista a nivel estatal, diseñador gráfico, artista visual, fotógrafo profesional, técnico en informática, docente y capacitador en varias instituciones educativas y empresas. También es diplomado en historia del arte prehispánico, colonial y mexicano por el Instituto Veracruzano de la Cultura. Ha sido galardonado dos veces con el diploma de honor y la medalla “Veracruz al Mérito” por la Institución de la Superación Ciudadana del H. Ayuntamiento de Veracruz, entre otros muchos reconocimientos a su labor en investigación y difusión de la cultura e historia universales. Cómo fundador y director del equipo de Exploración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR), ha dedicado una década al estudio de diversas rutas antiguas, así como a la historia, arquitectura e ingeniería de sus calzadas, puentes, alcantarillas, muros de contención y las poblaciones que atraviesan. Recientemente su trabajo documental sobre la Ruta de Cortés fue reconocido por el Consejo Cultural Ciudadano por el Rescate de la Historia de Actopan y el Consejo Cultural Afro-Mexicano del pueblo de Coyolillo.

BIBLIOGRAFÍA:

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FUENTES ELECTRÓNICAS:

La ruta de Hernán Cortés en México. De la génesis histórica al desarrollo turístico de un itinerario cultural. Francisco Montes González, Universidad de Sevilla, España:
https://idus.us.es/…/bitstre…/handle/11441/53460/montes.pdf…

PLAN OF THE MEXICAN AND UNITED STATES POSITIONS IN THE BATTLE HELD OF CERRO GORDO THE 18TH. APRIL OF 1847, Mapoteca Manuel Orozco y Berra, No. Clasificador 1324-CGE-7245-A:http://w2.siap.sagarpa.gob.mx/mapoteca/…/1324-CGE-7245-A.jpg

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