EL COMBATE DE CERRO DE LEÓN



Texto/Imagen:
L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias *
(Versión publicada el 26 de julio de 2021 y actualizada el 4 de junio de 2022)

por Mario Jesús Gaspar Cobarrubias, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Imagen: “Combat de Cerro de Leone, livre le 18 décembre”, Le Monde Illustré, vol. XI, 21 de febrero de 1863.

Después de la batalla del 5 de mayo donde el ejército francés fue contenido en su avance a la Ciudad de México, por el Cuerpo de Ejército de Oriente al mando del general Ignacio Zaragoza, los invasores se retiraron en orden a la ciudad de Orizaba. Habiendo derrotado a los mexicanos en Barranca Seca el 18 de mayo y detenido la ofensiva de Zaragoza, el general Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, solicitó refuerzos al emperador francés Napoleón III, quien comisionó al mariscal Élie Frédéric Forey para reemplazarlo y dirigir el Cuerpo Expedicionario en México, con plenos poderes militares y políticos.

El 3 de julio le emitió órdenes de no atacar la ciudad de Xalapa y concentrarse en Puebla, considerando que su ofensiva fuese obstaculizada por la fortaleza de San Carlos en Perote. No obstante, entre septiembre y diciembre de 1862 arribaron 30 000 soldados más a Veracruz y en estas condiciones Forey desobedeció las ordenes de su emperador y ordenó abrir un segundo frente de guerra que debilitase el fortalecimiento del Cuerpo de Ejército de Oriente en Puebla: ya había un contingente francés reforzado por sus aliados conservadores ocupando las ciudades de Orizaba, Córdoba y Veracruz, sobre el antiguo camino real de Veracruz a México, que continuaba siendo una de las dos rutas principales para subir desde la costa hasta la capital del país. La otra, la que subía por Xalapa y Perote -usada por la invasión norteamericana en 1847- aún no había sido atacada y en ella los mexicanos entrenaban tropas en Corral Falso y organizaban a las Guardias Nacionales de esta región.

Forey ordenó que los refuerzos se dividiesen en dos columnas: una bajo su mando directo subiría hacia Córdoba y Orizaba, y la otra con la 2a. Brigada de 5 400 soldados al mando de Alexis conde de Berthier ocuparían la ciudad de Xalapa, la capital del Estado de Veracruz. La intención era dividir el esfuerzo mexicano y caer sobre Puebla desde dos direcciones distintas con abrumadora superioridad numérica de soldados, caballos y cañones.

LA CAMPAÑA DE BERTHIER

La brigada de este general y que pertenecía a la 2a. División del ejército francés en México, había arribado a Veracruz el 14 de octubre y el día 24 emprendió una lenta marcha hacia Xalapa, para permitir una mejor aclimatación de sus hombres al clima de la zona semiárida entre Veracruz y Xalapa, guiados por la caballería del coronel mexicano conservador Figuerero. Para el 31 habían ya pasado por Santa Fe, Tolome, Paso de Ovejas y descansaron en Puente Nacional, desguarnecido por las tropas mexicanas. Reabastecidos por un convoy, reiniciaron la marcha el 3 de noviembre. En La Rinconada superaron el ataque de 200 dragones montados del coronel de origen cubano, Manuel Quezada. Al pasar por Plan del Río, la caballería de cazadores franceses lo enfrentó nuevamente y lo persiguió hasta Palo Gacho, causándole bajas de hasta la mitad del total de sus fuerzas.

El 4 de noviembre se produjo el choque con la fuerza del coronel Manuel Díaz Mirón, gobernador y comandante militar del estado de Veracruz, que salió de Xalapa a enfrentarles: un batallón de la Guardia Nacional de Coatepec a su mando y dos batallones de Xalapa al mando del coronel Manuel María Alba. En total poco más de 1 500 hombres mal entrenados y armados con 4 obuses de montaña. Sin aprender de las lecciones dadas por la gran derrota del 18 de abril de 1847 propinada por el ejército norteamericano, se apostaron nuevamente en el antiguo volcán extinguido Cerro Gordo y sus alrededores, los mexicanos sostuvieron un breve tiroteo de 10 minutos y rompieron contacto con los invasores, abandonando uno de sus obuses y municiones. El encuentro se saldó con 12 muertos y 70 heridos mexicanos, incluyendo al coronel Alba. Se desconocen las bajas francesas pero no debieron ser muy diferentes dada la corta duración del combate.

Dueños del campo de batalla, los franceses se reorganizaron y el 7 de noviembre hicieron su entrada en Xalapa, que había quedado totalmente indefensa, pues la infantería de Díaz Mirón y la caballería de Quezada, se retiraron hacia Tlacolulan, Naolinco y Misantla. Berthier ocupó la ciudad pacíficamente y en los siguientes meses se estableció una coexistencia difícil entre la población y sus autoridades, pues el ejército extranjero y sus aliados mexicanos se acantonaron creando dificultades. Su presencia se prolongó hasta enero de 1863, puesto que sus directrices ordenaban proseguir hacia Puebla.

La fuerza de Berthier fue aprovisionada por convoyes escoltados que subían desde Veracruz y el 7 de diciembre, enviada por Forey, hizo su entrada en Xalapa la brigada del general conservador Leonardo Márquez, consistente en 1 200 soldados de infantería, 400 de caballería y 5 cañones de montaña. Fueron concentrados en una ubicación distinta a la del campamento francés.

LA EXPEDICIÓN DE BAZAINE

El 5 de diciembre a las 4:00 AM partió desde Veracruz hacia Xalapa una segunda fuerza de 2 000 soldados y 6 cañones rayados al mando del general Francois Achille Bazaine, cuyo ayudante de campo el capitán Charles Blanchot escribiría años más tarde su vasta obra MÉMOIRES. L`INTERVENTION FRANCAISE AU MEXIQUE, fuente valiosa de datos de este periodo histórico. Siguiendo la misma ruta que Berthier y con los zuavos avanzando adelante del cuerpo principal, primero salió una corta fuerza de cazadores, cañones y el equipo del cuartel general al mando del capitán de Estado Mayor, La Fayette. Siguieron rápidamente por la orilla del mar hasta girar tierra adentro hacia Santa Fe, donde pasaron la noche. El clima empeoró rápidamente por la entrada de un vendaval con fuertes vientos del norte.

El 6 de diciembre llegaron a la Loma de San Juan (actual Paso San Juan) donde acamparon y pese al cambio de clima caliente por uno más fresco, sufrieron por el ataque incesante de mosquitos y el terreno lleno de pantanos. Ahí se les unió Bazaine, que estableció su oficina en el edificio de la estación ferroviaria. El día 7 continuaron ahí mientras iban arribando más y más fuerzas desde Veracruz.

El 8 de diciembre, ya completo el contingente, continuaron la marcha pasando por Tolome, donde la calzada del antiguo camino real estaba casi destruida y flanqueada por árboles de siglos de antigüedad. Después subieron hacia Paso de Ovejas, cruzando su puente de cinco arcos construido en 1809 y hallaron la población muy arruinada y casi deshabitada de familias. Debido al muy mal estado de la calzada del camino real, Blanchot calcula que ese día avanzaron a pie cubriendo 20 kilómetros en 12 horas.

El 9 de diciembre dejaron Paso de Ovejas y a las 9:00 AM llegaron al Puente Nacional, que a pesar de estar custodiado por los fortines Atalaya de la Concepción y Rey Don Fernando VII construidos a partir de 1815, estaba desguarnecido por los mexicanos. Se instalaron en el pueblo bajo un gran árbol de caucho y visitaron el hospital provisional que Berthier había instalado en el casco de la muy devastada hacienda Paso de las Varas y que era usado, al igual que Paso de Ovejas, como refugio de bandidos y punto de reunión de los guerrilleros que les vigilaban a distancia dispuestos a matar a quien se separara de la columna.

El 10 de diciembre sufrieron un aguacero torrencial y por la tarde partieron, pasando por Tamarindo, la Cuesta de la Calera y La Rinconada. Su avance fue penoso a través de la espesa selva que cubría kilómetros enteros del camino real. El día 11 llegaron y acamparon en Plan del Río, donde yacían los esqueletos de los caballos abatidos en el combate del 3 de noviembre. Blanchot, aficionado a la caza, logró cobrar una iguana. Sus hombres fueron atacados por niguas y serpientes pero aprendieron a luchar contra ellas.

El 11 de diciembre la columna prosiguió seguramente por el camino real viejo y su meseta deshabitada que tiene a un lado la gigantesca barranca del río Grande del Plan. Pudieron apreciar la combinación de plantas de climas caliente y frío. En dos horas llegaron a Cerro Gordo y sus bosques, pasando por las ruinas de las obras de defensa construidas para la desdichada batalla de 1847. En esta área hallaron un convoy de 100 mulas cargadas y escoltadas por 30 soldados de infantería y 150 lanceros al mando del coronel Figuerero. Pertenecían al prefecto de Xalapa que viajaba hacia Veracruz en diligencia y con sus pertenencias, para llevar el correo de los franceses a su país de origen.

Después llegaron a Corral Falso donde vieron caballos salvajes en pastizales pantanosos. Descansaron y tras comer, hacia las 3:00 PM Bazaine y parte de su tropa se adelantaron a Xalapa dejando el resto del convoy escoltado por compañías de zuavos. A las 5:00 PM llegaron a Dos Ríos y acamparon entre dos arroyos, teniendo problemas para hallar leña y calentarse ante las bajas temperaturas. Exploraron admirando los numerosos corrales para el ganado -cuya madera usaron como combustible- y la hacienda del Encero con su iglesia.

Arribaron a Xalapa el 12 de diciembre, siendo recibidos por los generales Berthier y Márquez, así como por numerosos oficiales franceses y mexicanos.

LA CAMPAÑA DE BAZAINE HACIA PEROTE

Bazaine asumió el mando de todas las tropas acantonadas en Xalapa. Descansaron unos días y convivieron con la población de Xalapa, de la que Blanchot hizo abundantes observaciones sobre su sociedad, costumbres y misas. En nuevos convoyes recibieron suministros desde Veracruz y despacharon de regreso a 80 pacientes.

En ese tiempo, el general Forey aceptó modificaciones a su plan original a instancias de Bazaine. Refiere Blanchot que consistían en:

«Elevarse sobre las mesetas adoptando dos líneas de operación y formando dos columnas: la de la izquierda a las órdenes del general Douay, para seguir la línea de Vera Cruz, Orizaba, Palmar, Puebla; la de la derecha, General Bazaine, adoptando la línea Vera Cruz, Jalapa, Pérote, Puebla; las dos rutas estratégicas que cruzan la cadena alta de la Cordillera Oriental, la primera en el paso Cerro Gordo en la cima de las Cumbres, la segunda en el paso Las Vigas»

Después de instalar un hospital en el convento San Francisco y coordinarse con Márquez que operaría aislado de los franceses, Bazaine ordenó partir hacia Perote y avanzar hasta reunirse con Forey para dar la batalla decisiva en Puebla contra el Cuerpo de Ejército de Oriente, que se fortalecía también. El plan era que la división al mando de Bazaine y Berthier avanzaría por el antiguo camino real y la brigada de Márquez se movería por separado, por las gargantas del terreno cerca del volcán Cofre de Perote y se reunirían con ellos emergiendo por el flanco izquierdo en algún punto entre La Hoya y Las Vigas. Así evitarían que las fuerzas mexicanas defendieran los desfiladeros de esa zona obstaculizando el avance de la fuerza principal.

16 DE DICIEMBRE. A las 6:00 AM, una división de 3 700 soldados partió de Xalapa bajo lluvias y en medio de bancos de niebla congelantes. A las 8:00 AM cruzaron el gran pueblo desierto de La Banderilla para dirigirse hacia Las Piletas. Hacia las 10:30 AM, después de un difícil ascenso por la Cuesta del Soldado, pudieron parar y establecer su campamento en torno a la iglesia del pueblo muy pobre y habitado por indígenas, llamado San Miguel del Soldado. Bajo una tormenta de lluvia y fuertes vientos producidos por la entrada de un nuevo vendaval en la costa de Veracruz. Desde su posición, Blanchot afirma que pudieron visualizar las agitadas aguas del Golfo de México, la fortaleza de San Juan de Ulúa y la isla de Sacrificios, durante un lapso en que el sol despejó las neblinas.
Durante el día fueron informados que en el paso de Las Vigas les esperaba la fuerza del general mexicano liberal Carvajal. A las 4:00 PM el clima volvió a empeorar y los franceses pasaron una muy mala noche, al ser muy castigadas sus carpas por los fuertes vientos y Blanchot prácticamente no durmió. Además, escribió que:

«Este vivac en San Miguel siempre fue uno de mis recuerdos más tristes y dolorosos; pues fue durante esa horrible noche que tuve la desgracia de perder a mi padre ¡Y miles de leguas de mar me separaron de su lecho de muerte! Si nuestra carrera como soldados a menudo produce grandes alegrías de orgullo, también nos impone crueles sacrificios; porque, a la de nuestra vida que en cada paso de nuestra misión bélica debemos ofrecer al destino, también muchas veces nos condena a abandonar y perder lo que más amamos en el mundo, dejándonos con amargo dolor al pensar cuán presente podríamos temer los arrebatos de la muerte»

17 DE DICIEMBRE. Bastante maltrechos y faltos de sueño, una parte de la división partió a las 6:00 AM, avanzando por el camino real hasta el pueblo de La Hoya donde descansaron a las 9:00 AM, junto a un arroyo de aguas heladas. Al mediodía reiniciaron la marcha con todos sus efectivos ya reunidos y se internaron en el escabroso Mal País, originado por los derrames de lava del Volcancillo en Toxtlacoaya. Cruzaron “un desfiladero bastante ancho donde se dobla el camino” describió Blanchot. Gracias a un jinete francés que bajó desde Perote para avisarles, Bazaine evitó ser asesinado en una emboscada muy bien preparada en el Paraje de Carros a un escaso kilómetro del pueblo de Las Vigas, por 50 tiradores de la Guardia Nacional de Tlacolulan al mando del general de brigada Aureliano Rivera Terreros y el teniente-coronel José M. Grajales. Que aprovecharon las densas nieblas de esta estación del año y además de tener ya identificado a Bazaine durante su estancia en Xalapa, estaban enterados de la arraigada costumbre de los generales franceses de marchar siempre a caballo a la cabeza de sus tropas.

No obstante, en la descarga de fusilería fue herido de muerte el capitán Fourques, oficial de Estado-Mayor y 5 soldados más resultaron lesionados. En la persecución, los cazadores de a pie mataron al jefe mexicano Francisco Vázquez y a 9 de sus hombres, dejando muchos heridos. Rivera se retiró planeando otra emboscada para ganar tiempo y evacuar Perote, mientras aplicaba la táctica de tierra quemada incendiando montones de cebada y desocupando los pueblos. Se retiró hasta el Cerro de León.

Los muy espesos bancos de niebla característicos de Las Vigas y el mal estado del camino bloqueado con piedras de origen volcánico, impidieron que los franceses continuasen su persecución y usaran su artillería de montaña contra el enemigo. Bazaine reagrupó sus fuerzas y después de salir de los bosques y puerto de montaña, pasaban otra mala noche pernoctando en el desierto pueblo de Las Vigas. Bazaine y sus oficiales se alojaron en una choza de indios cerca de la iglesia y recibió otro aviso de que el enemigo, fuerte con 200 hombres de infantería y 250 de caballería, se había replegado al pueblo de Cruz Blanca, donde les esperaban al día siguiente. La noche fue muy mala, estalló la tormenta con gran lluvia, escapando el ganado de 40 bueyes que traía el ejército en medio de la oscuridad. Y muchos soldados no durmieron esperando nerviosamente un sorpresivo ataque nocturno.

18 DE DICIEMBRE. Entre 7 y 10:30 AM los franceses llegaron muy cansados pero sin novedad al pueblo de Cruz Blanca en medio de muy malos caminos y después de cruzar por Manzanillo y Barranca Honda. Descansaron mientras pasaba la tenaz lluvia. Por su parte, el general Rivera ordenó evacuar la población de Perote -a la que tenia orden de prender fuego- y regresó al pueblo de Cerro de León apostando nueva emboscada, aprovechando la casi nula visibilidad por los bancos de niebla. Bazaine y Berthier fueron enterados de que 3 o 4 kilómetros más adelante por el camino hacia Cerro de León, les esperaban 800 efectivos de infantería y numerosos de caballería al mando del general Rivera y sus segundos los generales Quezada y Rodríguez. Mientras se reagrupaban, la División fue reforzada con 150 lanceros de la tropa de Márquez, que veían a toda prisa desde Las Vigas, donde habían quedado los demás agotados por la marcha por las gargantas montañosas y estar mal preparados para el frío de la zona.

COMBATE CERCA DE CERRO DE LEÓN

Hacia las 2:00 PM cesó la lluvia y reiniciaron la marcha con los lanceros conservadores y 12 cazadores a caballo del experimentado coronel Margueritte explorando en la vanguardia. Avanzaron unos 3 kilómetros y después de salir de “un bosque de abetos esparcidos en un terreno descubierto”, cruzaron el cauce del Río Frío aproximadamente a 1.05 kilómetros al sureste del actual rancho El Jairo. Los conservadores fueron recibidos por un fuego nutrido disparado nuevamente por tiradores emboscados en los bancos de niebla.

Los cazadores a caballo chocaron con la caballería enemiga y el 2º. Cuerpo de la Guardia Nacional de Tlaxcala al mando del coronel Doroteo León. Mientras el de Huamantla del coronel Antonio Rodríguez con gran valor hicieron retroceder a los franceses hasta sus líneas. Finalmente, Bazaine ordenó que sus fusileros zuavos atacasen escalonados por el flanco derecho, los cazadores a caballo por el izquierdo y el 7º. Batallón de cazadores a pie en el camino. Superada por este triple ataque, la brigada del general Rivera comenzó a replegarse por los bosques, mientras el teniente-coronel Gerónimo Fragoso le protegía de la caballería de Berthier y los tlaxcaltecas se batían en retirada hasta muy cerca de Perote.

Charles Blanchot participó en este combate y lo describió así:

“Salíamos de un bosque de abetos grandes y escasos, cuando comenzó un tiroteo bastante animado con nuestros exploradores, muy cerca sin duda, porque si la niebla nos impedía ver algo, oíamos pasar las balas a nuestro alrededor. El general avanza rápidamente la infantería y lanza una compañía de Zuavos. Pero el enemigo aguanta y sus proyectiles todavía nos alcanzan. Como el enfrentamiento parecía ser serio, ordenó al general de Berthier que tomara el mando de las tropas y dirigiera la lucha. Permanece en persona en la carretera, sosteniendo bajo su mano, como reserva, el batallón de cazadores y la batería de campaña. Sin embargo, la caballería de Quezada, cargada enérgicamente tres veces por el coronel Margueritte, cede y el general de Berthier ocupa el Cerro León que se eleva sobre una eminencia desde la que se domina el llano, porque la niebla acaba de disiparse. El general Bazaine llega al galope con una sección de artillería para cañonear un bosque donde ha desaparecido el enemigo; pero reconocemos que éste ya está muy lejos. Al mismo tiempo, se entera de que la infantería, 800 hombres, nos esperaba en la ruta directa de Cruz Blanca a Pérote y que, sorprendido por nuestro movimiento en Cerro León que amenazó con envolverlo en su posición, fue retirado. Por eso convoca la concentración en Cerro León donde nos vamos a asentar, porque es fácil de defender»

El Cerro de León consistía en un pequeño pueblo cuyo origen se remonta a 1592, cuando el virrey Gaspar de Zuñiga Acevedo y Velasco, quinto conde de Monterrey,. otorgó una merced de tierras al español Alonso García de León, en los terrenos entre Sierra de Agua y el Río Frío. En 1831 se le estableció una escuela para niños y en 1847 aportó 35 jinetes a la Guardia Nacional del Departamento de Jalacingo, a cuya jurisdicción pertenecía.

Bazaine requisó 150 de sus ovejas para alimentar a sus soldados, que en los días siguientes también ocuparon las haciendas de San José del Molino y Tenextepec donde abundaban los cerdos. En tres horas y media de combate, los mexicanos liberales sufrieron 21 muertos, 11 heridos y 13 prisioneros. Los franceses contabilizaron 4 heridos más la pérdida de 11 caballos árabes y muchas armas. Sus aliados conservadores perdieron al coronel Macario Silva y 5 hombres que cayeron prisioneros y Rivera mandó a fusilar inmediatamente.

No se han encontrado planos describiendo el combate, pero fue dado a conocer en Francia por la revista Le Monde Illustré que recibía noticias de la Campaña de México, en su volumen XI publicado el 21 de febrero de 1863. El texto fue escrito por M. Mac Vernol e ilustrado con un grabado que representa al contingente francés y su artillería cruzando el cauce del Río Frío mientras van saliendo de un bosque de pinos chamaites (Pinus montezumae) que Blanchot confundió con abetos, que alcanzan de 20 a 35 metros de altura (ver imagen). Al fondo se visualiza la carga de la caballería extranjera contra los mexicanos. La composición de la imagen fue realizada por los artistas Felix Thorigny y Frédéric Lix, basados en un boceto enviado desde México por el capitán M. Théophile Kopff del 2º Escuadrón de Cazadores de África.

19 DE DICIEMBRE. El clima adverso continuaba y el ejército francés reinició su marcha hasta las 11:00 AM, organizado en orden de batalla pues esperaban hallar fuerte resistencia en Perote y su fortaleza, pero los hallaron desiertos. La fortificación construida entre 1770 y 1775, tenía muy dañadas las bóvedas de sus cuatro baluartes por la explosión de toneladas de pólvora, efectuada el 7 de diciembre por orden del general Ignacio de La Llave para dejarla inutilizada a los invasores, que la ocuparon a las 3:00 PM con una compañía de ingenieros que reparó parcialmente los daños. Perote y sus haciendas cercanas alojaron y proveyeron a los invasores, hasta el 23 de enero de 1863, en que prosiguieron su marcha hacia Puebla para reunirse con el resto del ejército francés.

EN LA ACTUALIDAD

A partir del 25 de julio de 2021, el equipo de Exploración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR), encabezado por su director, el Lic. Mario Gaspar y el maestro Santos Anastasio Zamora Alarcón, cronista del municipio de Villa Aldama, desarrolló una intensa actividad para reconstruir esta historia y localizar el campo del combate. Aparte de un extenso trabajo de investigación en fuentes gubernamentales y militares mexicanas, francesas y estadounidenses de la época, realizaron con bastante éxito 5 exploraciones entre el 5 de agosto y el 10 de octubre de 2021. Abarcando un extenso territorio desde el pueblo de La Joya (municipio de Acajete) hasta el de Sierra de Agua (municipio de Perote).

Este esfuerzo se vio completo durante la travesía que a pie, realizó el equipo EXESCR en su expedición CAMINO REAL 2021: DE PEROTE A XALAPA, LA ANTIGUA Y VERACRUZ, entre el 4 y 21 de diciembre del mismo año. Acompañados de nuevos miembros, los dos primeros días partieron desde la Plazuela del Centenario en Perote, para visitar la fortaleza de San Carlos y después enfilar hacia la ex hacienda de San José de los Molinos, Sierra de Agua, Cerro de León y Villa Aldama. El segundo día partieron desde Villa Aldama hacia Cruz Blanca, atravesando los bosques y el río Frío que forman parte del campo de combate. El tercer día partieron hacia Las Vigas de Ramírez y avanzaron hasta arribar al Malecón de la ciudad de Veracruz, después de totalizar 214 kilómetros de travesía.

El 20 de junio de 2022 se presentará conferencia en la ciudad de Perote, en el marco de los festejos por los 497 años de su fundación y posiblemente también en Villa Aldama. En diciembre, cuando se conmemoren 160 años de los eventos que condujeron al combate de Cerro de León, el equipo EXESCR espera replicar a pie la ruta de la división del Cuerpo Expedicionario Francés de la que eran parte Bazaine y Blanchot en las mismas fechas que indica el diario de este capitán y develar una placa que recuerde la resistencia de los mexicanos del general Rivera ante la invasión francesa, en las cercanías del pueblo de Cerro de León.

  • El autor es originario de la ciudad de Veracruz, licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Veracruzana y técnico en informática por CENESCO. Investigador independiente en historia, antiguas vías de comunicación y campos de batalla desde 2009. Ha sido profesor del área de Humanidades, historia, antropología, fotografía, diseño grafico e informática en colegios y la Universidad Empresarial en Veracruz, Boca del Río y Soledad de Doblado. Se especializa en historia universal y militar, el periodo de la conquista de los siglos XV y XVI, las guerras de los siglos VIII al XIX en Europa y América, así como en heráldica, numismática, armamento y artillería antiguos. También es conferencista de nivel estatal, diplomado en historia del arte prehispánico, colonial y mexicano, paleografía colonial, historia de Veracruz y Boca del Río, administración pública, gestión social, grabación de escenas, etc. Desde 2019 es miembro del grupo ciudadano TOLOME UNIDO a cargo de asuntos históricos, coordinador estatal de cultura para el Estado de Veracruz para la Promotora Nacional de Economía Solidaria (PRONAES), director de Investigación, Análisis y Proyección Históricas para el Proyecto Ruta de Cortés perteneciente al Proyecto México del Consorcio Constructor de Empresas Mexicanas (CCEM) y fundador-director del equipo de Exploración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR). También se desempeña como explorador, guía-senderista, asesor en recorridos históricos y organizador de expediciones documentales en el Camino Real de México a Veracruz y la Ruta de Cortés. Participa en diversos proyectos de preservación del patrimonio y rescate de memoria histórica. Ha sido galardonado dos veces con la medalla y el diploma de honor de la Institución de la Superación Ciudadana del H. Ayuntamiento de Veracruz y declarado «Hijo Adoptivo del Pueblo de Tolome», entre muchos otros reconocimientos y honores a su actividad profesional.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Documentos inéditos o muy raros para la historia de México Tomo XIV. Genaro García. La Intervención Francesa en México según el archivo del general Bazaine. México. Librería de la Vd. de Ch. Bouret, 1907.

Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.

L’intervention française au Mexique: mémoires. Tome 1 / par le colonel Charles Blanchot, 1911

Papers relative to Mexican Affairs, Communicate to the senate june 16, 1864. Washington government printing office, 1865.

REFERENCIAS ELECTRÓNICAS

Ocupación y gobierno: el ejército francés en Xalapa, 1862-1863. Héctor Manuel Strobel del Moral. Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales, Universidad Veracruzana, Xalapa. ULÚA, Revista de Historia, Sociedad y Cultura; No 27 (2016): https://ulua.uv.mx/index.php/ulua/article/view/2448

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