Blogexpediente 2022…Premio Nobel de Extorsión


Por Luis Velázquez Rivera, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Hay un Premio Nobel de Veracruz. Incluso, y desde hace rato, invicto en la república amorosa. El primer lugar nacional en extorsiones.
Tiempo del crimen organizado. Tiempo de los carteles y cartelitos. Tiempo de los sicarios y pistoleros.
Pero, vaya paradoja, tiempo de “Amaos los unos a los otros”. Y tiempo de “besitos y abrazos”. Y el tiempo del perdón para los malosos porque “también son seres humanos”.

por Luis Velázquez

Pocos, excepcionales, sin embargo, se han detenido en el liderazgo nacional de las extorsiones.
Sean extorsiones, digamos, porque los malandros cobran el llamado “derecho de piso” a los comerciantes por utilizar la vía pública.
Sea porque también cobran a los comercios, negocios, empresas, fábricas, industrias establecidas el derecho de piso.
Sea porque impusieron una cuota, digamos, mensual, a los dueños de bares, cantinas, antros, discotecas y prostíbulos de buena y mala suerte.
Sea porque por aquí se anuncia un nuevo comercio o negocio luego luego le caen encima para fijar “una cooperación” mensual y voluntaria.
Sea porque venden protección a políticos y empresarios, líderes partidistas y sindicales y cobran bien, pronto, rápido, expedito y puntual.
Sea porque a cada presidente municipal que se pueda le cobran una cuota mensual, y/o en todo caso, le exigen la comandancia policiaca, la tesorería municipal y la dirección de Obras Públicas para uno de los suyos.
Sea porque imponiendo al comandante y/o jefe policiaco se adueñan del diario vivir.
Sea porque cobran una mochada a los policías y agentes de Tránsito.
Sea porque en algunas partes de la república amorosa, como en Jalisco, por ejemplo, cobran “el derecho de piso” hasta a las iglesias católicas y apostólicas.
Incluso, sea porque cobran a los ministros de Dios una cuota por cada boda y bautizo realizado.
Sea porque han impuesto un diezmo a los dueños de changarros vendiendo picadas, gordas, tostadas, garnachas y tacos con refresco de cola y cafecito.
Sea porque a los empresarios pequeños, medianos y grandes capitanes de la industria privada les han impuesto doble, triple, cuádruple diezmo.
Sea porque se han asociado con empresarios para “lavar dinero”… a cambio de “una mochadita” o “mochadota”.
Sea porque se han apropiado de los prostíbulos.
Sea porque hasta los migrantes de América Central y de la república amorosa, y por añadidura, de Veracruz, les imponen cuotas por el traslado a la frontera norte frente a Estados Unidos.
Sea porque en las rancherías y poblados suelen organizar narco/carreras con apuestas millonarias, quizá hasta en dólares, con un sabroso embute y untada de mano a los presidentes municipales.
Etcétera, etcétera, Veracruz sigue invicto con el Premio Nobel de Extorsión, paraíso terrenal, tierra prometida para el negocio fácil.

SANGRA VERACRUZ POR TODOS LADOS

Veracruz está orgulloso de su Premio Nobel en Feminicidio.
Y el Premio Nobel en Secuestros.
Y el Premio Nobel en Desapariciones.
Y el Premio Nobel en Impunidad.
Pero también, el Premio Nobel en Extorsiones.
El plagio de una persona lleva, claro, a la extorsión.
Incluso, casos dramáticos, ferozmente dramáticos, cuando cobran el rescate y asesinan a la persona secuestrada y tiran el cadáver en la vía pública, a orilla de carretera o de un camino, o en una calle y avenida céntrica en una ciudad.
Peor tantito, cuando suelen colgar de un puente y/o de un árbol un cadáver, digamos, y entre otras cositas, para multiplicar el terror y el miedo, la angustia y la desesperación, la incertidumbre y la zozobra.
Tantito peor, cuando luego de cobrar el rescate tanto de mujeres y hombres los han ejecutado y decapitado y arrojado el cadáver por un lado y la cabeza por otro.
Se trata del Premio Nobel de Extorsión en su más terrible, espantosa y maquiavélica versión, mostrando el puño a una autoridad incapaz de restablecer el llamado Estado de Derecho y cuya esencia superior consiste en garantizar la seguridad en la vida y en los bienes.
Más, mucho más, en la vida, porque los bienes van y vienen… si regresan como en la historia bíblica de Job, el paciente.
Se ignora el límite en el destino de las extorsiones y que seguro serán millonarias.
Pero si en las treinta y dos entidades federativas, Veracruz ocupa el primer lugar nacional, por encima, digamos, de la Ciudad de México, el Estado de México y Jalisco, con gran población electoral, incluso, Nuevo León, por el reino empresarial, entonces, muy jugosas, demasiados jugosas han de ser y serán.
Y por eso mismo, el Premio Nobel a Veracruz honra, enaltece y prestigia, pero de igual manera, enciende los focos guinda y marrón, rojo y azul, naranja y verde.
Es el tiempo de la 4T. El tiempo de la purificación moral. El tiempo de don Alfonso Reyes y la Cartilla Moral. El tiempo de la Honestidad Valiente.

Publicado en: https://www.blog.expediente.mx/nota/45607/periodico-de-veracruz-portal-de-noticias-veracruz/premio-nobel-de-extorsion

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