La sangre de Tlanepaquila

La niebla llegaba siempre antes que él. Eso decían los viejos del pueblo, los que todavía recordaban cuando la hacienda … Más

Contratado

Rigoberto Pelocha, para servir a Dios y a ustedes, había egresado de la ilustre Facultad de Ciencias Políticas y Sociales … Más

Las manos de Malena

Mi tía deliraba en la cama del hospital donde yo hacía guardia para cuidarla, esa tarde de verano. Platicaba una … Más

Siempre de noche

Un cuento cabalístico y nigromante de Rodolfo Calderón Vivar I De noche, el viejo patio es iluminado por candiles mortecinos … Más

La lógica de Dios

Un cuento de Rodolfo Calderón Vivar Durante mucho tiempo pensamos que estábamos solos en el planeta, pero no es así. … Más