Borges, Fuentes, los espías


253-ignaciooropeza
Por Ignacio Oropeza López, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

Calpurnia, la mujer de Julio César, había tenido en vísperas un sueño aterrador, la estatua de su marido, en el Senado, era derrumbada por los que decían ser sus amigos, un mensaje enigmático o tal vez la percepción instintiva, el famoso sexto sentido de las mujeres, que se materializó en el momento de que Bruto manchó el acero con la sangre de su amigo y protector.Este es el principal argumento que utilizó Borges para construir un relato, que a juicio de los críticos, como la maestra Patricia Varas, no solamente es un relato magistral del argentino, sino que, en el análisis intertextual revela las fuentes y la “poetic influence” que recibió el escritor para construir el “Tema del traidor y del héroe”, cuyo personaje de ficción Fergus Kirpatrick es venerado en un monte gris, en la lejana Irlanda, un país oprimido por sus poderosos vecinos.
Renuente a escribir sobre temas políticos, lastimado como siempre por Perón y sus lacayos, el universal argentino nos ofrece una sólida argumentación del porque fracasan las rebeliones y las revoluciones. Ryan, el sobrino de Kirpatrick en el relato de ficción, descubre que el héroe fue sacrificado en un teatro, ante la vista del público, acusado de ser un traidor a la causa. La respuesta es simple: siempre hay un delator.
Las argumentaciones de Borges, no exentas de una filosofía esencial, parecen estar mas claras en otro de sus famosos relatos: “El jardín de los senderos que se bifurcan”. Un espía chino, al servicio de Alemania durante la primera guerra mundial, debe asesinar a un experto sinólogo (Albert) para enviar una señal escandalosa hacia la aviación alemana, y bombardear un gran depósito de armas. El espía se mueve en las sombras, pero es delatado y lo persigue un duro policía irlandés. El experto oriental es inocente en toda la trama, pero debe morir por su apellido.
En estos dos relatos, el escritor argentino maneja la tesis, sub-texto, de que la traición es inherente al género humano, que nada tiene que ver con nacionalidades, etnias, ideologías, y que solamente la motiva el ansia de dinero y poder. En el asesinato de Julio César, la sorpresa es ver a un amigo levantar el hierro mortal, mientras que en el relato de espionaje, el chino debe eliminar a un inocente, para cumplir su triste misión.
Si Borges sitúa las acciones de sus relatos, escritos en la década de los 40, del siglo XX en distintos tiempos y espacios, durante una rebelión en Irlanda a principios del siglo XIX y en el centro de Europa, en plena primera guerra mundial, es porque está convencido de que la traición humana no tiene límites, lo que cambian son los nombres, los personajes, la trama del relato es siempre la misma.
Lo mismo podemos afirmar de Carlos Fuentes.
Cuando aparecieron sus primeros cuentos, la crítica literaria los recibió con dudas y escepticismo. Eran relatos típicos de las “buenas conciencias” escritos por un pequeño burgués para lectores iguales, con ausencia de inquietudes políticas o ideológicas. En cambio, cuando aparece su primera gran novela “La región más transparente”, de inmediato fue acusado de traidor a la revolución mexicana y sus ideales, y McCarthy lo puso en la lista negra.
Hoy sabemos, gracias a las revelaciones de documentos secretos del propio gobierno de Estados Unidos, que Hoover estaba enamorado de la personalidad de Fuentes y sin motivo alguno , lo había puesto en la lista negra de escritores “peligrosos” y que durante mucho tiempo, el FBI lo fichó, lo persiguió, le interceptó correspondencia (en especial, la que venía de países socialistas), le intervino teléfonos y según confesiones de Silvia, su viuda, cada vez que ingresaban a dicho país, debían reportarlo a la cancillería.
Luego de escribir la mejor cronica de “La revolución de Mayo”, Fuentes llegó al puerto de Veracruz a bordo del barco español “Virginia Churruca”, al continuar su viaje hacia el DF, Fuentes debió sortear a los sabuesos de la Gobernación, que por órdenes de ustedes ya saben quien, le seguían los pasos lo mismo en el Café del Portal que en el Hotel Diligencias, sitio en el que, vestido como un gentleman, tomaba los famosos “menyules” aderezados con pan tostado y queso crema de San Rafael.
El mejor espía de aquellos tiempos se disfrazaba de periodista, cámara y libreta en mano, mandaba largos y detallados relatos a sus jefes de la Gobernación acerca de las andanzas de Fuentes por el puerto de Veracruz, lugar en el que, incipientes reporteros de la Facultad de Periodismo y muchachitas nerviosas lo entrevistaban para obtener la primicia de su nueva novela.

Publicado en: http://www.imagendeveracruz.com.mx/Noticiasprincipales/tabid/92/ID/2562/Borges-Fuentes-los-espias.aspx

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.