El análisis del lector


Por Ignacio Oropeza López

Por Ignacio Oropeza López, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

En la antigüedad clásica, incluso en la Edad Media, la escritura y la lectura de libros, como sabemos, era privilegio de unos cuantos. Las clases sociales dominantes (nobleza, alto clero, religiosos, señores feudales y grandes comerciantes poseían el dinero, el código y los canales de comunicación. Las grandes masas, paupérrimas, eran además analfabetas, por lo que eran “educadas” política y religiosamente por medio de las imágenes. “Pictura est laicorum scriptura” (la pintura es la escritura de los laicos).
La situación de la lectura empezó a ser cambiante gracias a una nueva tecnología: la invención de la imprenta de tipos movibles por Johan Gutenberg, a finales del siglo XV. La máquina de tinta y papel hizo posible, entre otros beneficios, la modernización de los registros y archivos públicos, la aparición de periódicos y revistas y el fortalecimiento del libro de gran tiraje.
Se abrió un enorme interés por leer la Biblia canónica y la de Lutero, conforme a los textos sagrados del antiguo y del nuevo testamento.
En lo particular, el libro se convirtió en un nuevo tesoro cultural que también permitió el intercambio académico en las muy antiguas universidades de Europa, y al mismo tiempo, hizo nacer una nueva industria (la editorial) que por lo tanto tiene ya más de 500 años de existencia. Nuevos espacios para la cultura y la educación del pueblo fueron las bibliotecas, que ya no estaban más tiempo confinadas en los monasterios religiosos o en los palacios de la nobleza, sino en las escuelas y sitios municipales.
el_libroAsí tenemos que en su muy famosa conferencia acerca del libro, en la Universidad de Belgrano, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges considera que el libro es el más prodigioso invento de la humanidad. El autor de “La biblioteca de Babel” no le resta importancia a las otras invenciones humanas, pero considera que son prolongaciones técnicas de sus sentidos, como la espada, pero solamente el libro es una extensión de la memoria de la humanidad.
Mucho es lo que se ha hablado y escrito acerca del libro, pero en realidad, solamente hasta en las décadas recientes se ha empezado a teorizar acerca del contenido del libro, de los motivos del escritor, de la muerte del autor, pero mas que nada del lector, personaje que durante mucho tiempo fue considerado al margen o en segunda importancia dentro del proceso de la comunicación de la literatura. El libro, o mejor dicho, los libros se han convertido en compañeros de viaje durante la vida de las personas, pero muy pocos en realidad se han detenido a pensar, a reflexionar siquiera un poco, en los lectores de libros.
Durante el auge, apogeo, modo o si se quiere, devaneos del mercado y los estudios sobre el libro, en especial, el texto literario, al analista le interesaba no solamente la forma o el estilo, sino principalmente el contenido. Bajo la influencia del estructuralismo la semiología o el “new criticism” que se manifestó en varios países anglosajones, la recomendación que se formulaba era en el sentido de analizar la arquitectura textual e ignorar al autor, o al revés, profundizar en los detalles psicológicos, odios y pasiones del escritor, para entender mejor lo que se había escrito, y desde que perspectiva, si la de un narrador absoluto o la de una trama que solamente se descubre por la voz y acción de los personajes.
Decía Marco Ordoñez en CIESPAL y posteriormente en Guadalajara, Daniel Prieto Castillo, que la teoría de los efectos o consecuencias del mensaje estaba demostrada, pero no en el sentido del mismo efecto o del univocismo del texto, sino más bien lo contrario, la apertura hacia el plural del texto puesto que cada individuo (o grupo social, o colectividad gremial) reacciona de diferente manera ante un texto, lo que es muy visible en el caso de los textos periodísticos.
La recepción del texto
Pretendo seguir, desde luego en forma comprimida, algunas de las ideas planteadas o sugeridas por autores que deben resultar familiares para los estudios literarios, como es el caso de W. Iser y Jaus (Escuela de Constanza) acerca de la estética de la recepción del texto literario, pero mas que nada en Umberto Eco, quien considera que si bien el texto es una especie de “máquina narrativa”, es un mecanismo flojo, algo perezoso, que exige al lector un esfuerzo “cooperativo”. Así, el lector no es un ente pasivo sino alguien que aporta su propia interpretación de lo escrito.
Así, podemos llamar “lector verdadero” a aquella persona todavía borrosa, a la cual desea llegar al escritor en forma concreta. Un escritor sabe que hay mercado para los libros de superación personal o crisis espiritual, por lo tanto, busca a ese lector no solamente para expresarle ideas sino también para hallar un mercado posible para sus ventas. La mercadotecnia y las editoriales tienen mucho que ver con esta clase de lectores.
Otro tipo de receptor es el “lector anónimo”, una persona que por lo general, especialmente gente joven, todavía no tienen muy bien definido su tipo de lecturas o la clase de libros que pueden llegar a leer y tal vez a comprar, pueden ser lectores que disfrutan la lectura pero no tienen un orden, brincan de un tema a otro, todavía no distinguen la calidad, y lo mismo leen a Nietzche, que a Herman Hess, que literatura popular de violencia, sexo y lagrimas o se dejan influir por los medios masivos con personajes como El señor de los Anillos o Harry Potter.
Finalmente, tenemos al lector especializado, o “lector crítico” que por regla general tiene una cultura general, gusto o preferencia por cierto tipo de literatura, estudios profesionales o una vasta experiencia en crítica para los medios masivos, y que desde luego modifica la recepción general del texto lo mismo porque elogia o vitupera, pierde la serenidad y el aplomo y hace la crítica con desahogos o bien herramienta de mafias o grupos culturales dominantes, por lo cual incluyen o excluyen de acuerdo con sus inclinaciones, no siempre confesables.

Publicado originalmente en: http://www.imagendeveracruz.com.mx/vercolumna.php?id=37

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.