PLANO Y VISTA QUE DEBERÁ TENER EL PUENTE QUE SE HA DE CONSTRUIR EN EL ARROYO LLAMADO PASO DE OVEJAS, VERACRUZ


por Mario Jesús Gaspar Cobarrubias, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana

IMAGEN: Archivo General de la Nación, México DF, Centro de Información Gráfica, P2-C1-F9.

El 19 de febrero de 1803, el virrey José de Iturrigaray autorizó a los comerciantes porteños la construcción del suyo propuesto por la ruta que pasaba por las villas de Xalapa y Perote. Los trabajos iniciaron en los pueblos Plan del Río y San Miguel del Soldado el 18 de abril y continuaron hasta el 20 de mayo de 1812, cuando la muy difícil situación económica del Consulado a causa del comercio decadente por la Guerra de Independencia en España (1808-1814). Sumada a los ataques de los insurgentes a sus campamentos de trabajadores, además de comenzar interceptar los convoyes que venían desde el altiplano, obligan a suspender la modernización del camino real y dejarlo incompleto.

Durante esos años de construcción, la Junta de Gobierno del Consulado siguió el proyecto trazado por el ingeniero español Diego García Conde y supervisado por su superior Miguel de Constanzó, contándose con la valiosa participación del arquitecto José Antonio Rincón Calcáneo y su hermano Manuel Joaquín, en la construcción del enorme Puente del Rey con 7 arcos y 1 alcantarilla grande sobre el río La Antigua. El nuevo camino estaba proyectado para una longitud de 143 kilómetros con una calzada de 12.5 metros de anchura en con un piso de capas de tierra apisonadas, cascajo, estando solo empedrados los puntos necesarios como las cuestas o el ascenso al altiplano entre Xalapa y Perote. Para tratar con las inundaciones en las llanuras aluviales facilitando su desagüe en épocas de lluvias, se lograron finalizar en 1812, un total de 223 alcantarillas de arco y diversas dimensiones. Además de 11 puentes nuevos de piedra dotados de 5, 4, 3 y 1 arcos.

El puente de Paso de Ovejas fue diseñado en 1798 por García Conde (1760-1825) nacido en la ciudad de Barcelona y quien pasó al virreinato de la Nueva España desde 1789 con el grado de capitán, desempeñándose desde 1790 como ingeniero voluntario. En 1802 ascendió a teniente coronel de dragones y dirigió la construcción del camino real proyectado por el Consulado de Veracruz entre 1803 y 1810, en calidad de maestro mayor (director).

Destacó durante la Guerra de Independencia, en 1817 manifestó la necesidad de crear una escuela militar en la que se recibiera a los cadetes del virreinato y se les proporcionara una enseñanza de los principios, normas y procedimientos de ingeniería militar, bajo una doctrina común.

El 13 de octubre de 1821, siendo ya brigadier, juró la independencia de México, reconociéndosele el grado de Mariscal de Campo. Fue uno de los pocos ingenieros extranjeros que eligió no regresar a España, por lo que adopta la ciudadanía mexicana. Participó en la reorganización del ejército nacional y el 12 de enero de 1822 es nombrado Director General de Ingenieros, proyectando así la creación del Cuerpo de Ingenieros y el Colegio Militar. En los últimos meses de 1822, logró reunir a un buen número de cadetes bajo su propia dirección y empieza a funcionar el primer plantel educativo militar nacional denominado Academia de Cadetes, que por su naturaleza, el pueblo la conoció como Academia de Ingeniería o Colegio Militar de México. Murió en la ciudad de México en 1825.

Los puentes diseñados por García Conde entre el río La Antigua y el río San Juan se caracterizaban por disponer las pilastras reforzadas por altos tajamares de piedras sillares, pero más especialmente, los arranques protegidos por un grueso murallón en escarpa, capaz de resistir los furiosos embates de las crecidas anuales de los bravos ríos veracruzanos y que cada año dañaban o destruían los puentes de madera construidos anteriormente. Tan eficaz es este diseño, que los pocos puentes que se perdieron fueron por colapsamiento de las bóvedas de cañón en los arcos y no por daños en los extremos o las pilastras. Los que han llegado hasta nuestros días conservan sus murallones sin muestras de graves deterioros.

Con aproximadamente 122 metros de longitud, el de Paso de Ovejas sería el segundo puente más grande de los proyectados por García Conde (un tercio de la longitud del Puente del Rey). Tendría 7 metros de ancho y aproximadamente 10 de altura sobre las aguas.

Su diseño original contemplaba 3 grandes arcos pero como sucedía frecuentemente, se hacían modificaciones sobre la marcha o al encontrar problemas que no se detectaban durante el reconocimiento y estudio inicial del terreno. Finalmente se hizo con 5 arcos gemelos de 14.21 metros cada uno, con 8 grandes tajamares en las pilastras para protegerlo de las empalizadas flotantes, 25 bocanas de desagüe abocinado en cada lado y su estructura se compondría de mampostería y piedra escuadrada.

Se comenzó a construir en 1806, paralelamente al Puente del Rey, siendo su estructura dañada por las terribles crecientes del 26 de julio, que dañaron el terraplén, que se mandó enseguida a arreglar para permitir el paso de recuas, literas y volantas. En 1807, el camino real del Consulado se estaba construyendo en 7 lugares simultáneamente entre Perote y Veracruz, siendo uno de ellos Paso de Ovejas. Ese año, este presidio más los situados en los parajes de La Nevería y Paso San Juan, costaron en conjunto 22.800 pesos en el presupuesto de la Junta de Gobierno, encargada de las obras.

Un puente de las características mencionadas podía terminarse en un año o dos si se disponían de todos los elementos y el dinero suficiente, pero estos requisitos no se dieron en 1808, pues el comercio novohispano ultramarino y regional –de donde obtenía fondos el Consulado de Veracruz- se vio fuertemente afectado por la invasión de Napoleón a España, agravando la situación que ya se padecía desde 1804 con las constantes guerras contra Inglaterra, donde España era aliada de Francia.

El presidio del Paso San Juan se fusionó con el de Paso de Ovejas, que disponía de 250 trabajadores, retrasando con ello la finalización del puente. Este quedó terminado y listo para ser abierto al público en agosto de 1809, siendo una obra importante dentro del proyecto del Consulado, pues solventaba el paso por una barranca no muy profunda pero sí muy ancha, que en época de lluvias traía fuerte corriente y maderas flotantes.

Siendo una obra realizada con calidad y excelentes materiales, prestó servicios a la Nueva España durante 12 años y 189 al México Independiente (1821-2010). Su existencia total fue de 203 años.

* El autor es originario de la ciudad de Veracruz, licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Veracruzana y técnico en informática por CENESCO. Investigador independiente en historia, antiguas vías de comunicación y campos de batalla desde 2009. Ha sido profesor del área de Humanidades, historia, antropología, fotografía, diseño grafico e informática en colegios y la Universidad Empresarial en Veracruz, Boca del Río y Soledad de Doblado. Se especializa en historia universal y militar, el periodo de la conquista de los siglos XV y XVI, las guerras de los siglos VIII al XIX en Europa y América, así como en heráldica, numismática, armamento y artillería antiguos. También es conferencista de nivel estatal, diplomado en historia del arte prehispánico, colonial y mexicano, paleografía colonial, historia de Veracruz y Boca del Río, administración pública, gestión social, grabación de escenas, etc. Desde 2019 es miembro del grupo ciudadano TOLOME UNIDO a cargo de asuntos históricos, coordinador estatal de cultura para el Estado de Veracruz para la Promotora Nacional de Economía Solidaria (PRONAES), director de Investigación, Análisis y Proyección Históricas para el Proyecto Ruta de Cortés perteneciente al Proyecto México del Consorcio Constructor de Empresas Mexicanas (CCEM) y fundador-director del equipo de Exploración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR). También se desempeña como explorador, guía-senderista, asesor en recorridos históricos y organizador de expediciones documentales en el Camino Real de México a Veracruz y la Ruta de Cortés. Participa en diversos proyectos de preservación del patrimonio y rescate de memoria histórica. Ha sido galardonado dos veces con la medalla y el diploma de honor de la Institución de la Superación Ciudadana del H. Ayuntamiento de Veracruz y declarado «Hijo Adoptivo del Pueblo de Tolome», entre muchos otros reconocimientos y honores a su actividad profesional.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Maawad, David, Muñoz Espejo, Francisco Martín, Sanz Molina, Sara Elizabeth, Fernández, Ángel José, FORTALEZAS HISTÓRICAS DE VERACRUZ, Secretaría de Educación del Gobierno de Veracruz-Llave, Xalapa-Enríquez, Ver. México, 2010.

Trens, Manuel. B., HISTORIA DE VERACRUZ, TOMO II, LA DOMINACIÓN ESPAÑOLA 1519-1808, Reeditada. Secretaría de Educación y Cultura, Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa-Enríquez, Ver. México, 1992.

Moncada Maya, José Omar, INGENIEROS MILITARES EN NUEVA ESPAÑA, INVENTARIO DE SU LABOR CIENTÍFICA Y ESPACIAL. SIGLOS XVI AL XVIII, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., 1993.

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